llegó septiembre… IPA, IPA, HURRA!

zona ipaSí gentes de la cerveza, gentes de bien en general, ya pasó agosto a su ritmo acostumbrado de after sun y noches de insomnio. Sabemos que muchos vivís con amargor o amargura estos días de vuelta a la rutina, y que así sea (si el amargor es del bueno, claro)!

En vivalabirra iniciamos el mes de septiembre volviendo a nuestro horario habitual, de 10:30 a 14:30 y de 16:30 a 20:30, de lunes a sábado, repletos de amargura. ¡Bienvenidos al mes de la alta lupulización, el mes IPA de vivalabirra! Ahora que todavía quedan días de sol y algo de calor, vamos a aprovechar para indagar todos juntos por este estilo añejo tan de moda renacido hace un par de décadas.

Preparémonos para descubrir juntos el amargor bien entendido, amargor medido en IBUs (International Bitter Units), tan característico de estas cervezas que surgieron en Inglaterra para viajar hasta la India bien cargaditas de lúpulos.

NOVEDADES PARA AGOSTO!!

novedadesLlega agosto, amiguitos y amiguitas, y con él, el calor y un par de buenas birras para aplacarlo…

De mano de la mítica G. Schneider & Sohn, y en colaboración con la gente de la Brooklyn Brewery, llega a vivalabirra la nueva maravilla de esta fábrica, creadora entre otras de las aventinus. De su grifo número 5, directo a una botella de medio litro, mana a borbotones la Meine Hopfenweisse. Una doppelbock de trigo con un 8,2% de alcohol en volumen, turbia, de aroma algo dulce, maltosa, con notas a clavo, plátano, melocotón y miel al que se suma según avanza el trago un intenso torrente de hierba y pino, con cierto deje floral y a limón.

Del talento y genio de Andrew Dougall, Quique y compañía, recibimos la TRES MARES. La cerveza de la fábrica que más incide en el tema de la malta, pero sin olvidar el fino tacto que tienen estos chicos de Dougall’s para eso del lúpulo. Una ale tostada, con sabores a cereales y maltas torrefactas que dan paso a un intenso sabor a lúpulo.

Salud!

MEINE HOPFENWEISSE, una explosión de lúpulo, una experiencia nueva en el mundo del trigo

schneider meine hopfenweisseA estas alturas seguramente no haga ninguna falta que os hablemos de la fábrica Schneider & Sohn; tampoco necesitaréis explicaciones sobre weissbier; ni mucho menos un texto aclaratorio sobre el término doppelbock; ¿del lúpulo, qué más podemos decir?

El único ejercicio que os exigimos es el de unir todos estos conceptos en una única cerveza, ¿cómo os suena? Nosotros ya estamos nerviosos perdidos…

Así llega a vivalabirra la nueva maravilla de esta fábrica, creadora entre otras de las aventinus. De su grifo número 5, directo a una botella de medio litro, mana a borbotones la Meine Hopfenweisse. Una doppelbock de trigo con un 8,2% de alcohol en volumen, turbia, de aroma algo dulce, maltosa, con notas a clavo, plátano, melocotón y miel al que se suma según avanza el trago un intenso torrente de hierba y pino, con cierto deje floral y a limón.

A partir del día 1 de agosto tendréis oportunidad de descubrirla y disfrutarla en vivalabirra.

BEBIDAS EL 4 DE JULIO (cervezas yankees en vivalabirra)!

flying dog y brooklynPara celebrar la llegada del mes de julio queremos presentaros dos fábricas norteamericanas que desembarcan por primera vez en vivalabirra, y se suman a las ya viejas conocidas Anchor Brewery y Boston Beer Company.

La Brooklyn Brewery nace en un barrio que desde su origen fue alojamiento de emigrantes y empresarios, muchos de ellos alemanes, que con su afición por la cerveza hicieron de Brooklyn uno de los centro cerveceros americanos en el S XIX. En 1984, Steve Hindy, después de una larga estancia en el Medio Oriente (de donde trajo su interés por el homebrewing), se instaló en Brooklyn. Junto a su vecino del piso de abajo, Tom Potter, fundó la Cervecera Brooklyn. Su objetivo inicial era volver a elaborar cerveza de calidad en Nueva York, ¡y vaya si lo han conseguido!

Flying Dog nace tras una experiencia existencial (viaje a Pakistán, intento de coronar el K2, un burro, contrabando y un cuadro con un perro volador en el único lugar en el que consiguió encontrar cerveza). En 1990, George Stranahan emprendió una nueva aventura, mezclando montañas y difíciles retos, con la apertura de una cervecera en Aspen, siendo la primera en abrirse en esta localidad en 100 años. En 1991 se lanzó al mercado la Flying Dog «doggie style», que ganó el premio a la mejor pale ale americana, y de ahí su historia ha sido un constante crecimiento hasta su traslado a una enorme planta de producción en Maryland.

De Brooklyn os presentamos su Brown ale, que combina los estilos “Brown” ingleses con un carácter marcadamente americano dado por los lúpulos empleados. Es una cerveza de color marrón rojizo muy oscuro y con espuma abundante. El olor es a tostados y lúpulos (las dos características principales de esta cerveza), con toques florales y cítricos (a limón), bastante agradables y aromáticos.

La Snake Dog IPA de Flying Dog es de color naranja amarillento, con una capa de espuma inmejorable. Todas las frutas del mundo hacen presencia al olfato: naranja, piña en almíbar, mango, melocotón, etc, bien reforzadas por una base de malta y adornadas por un punto de flores y hierba, tendiendo el conjunto más hacia el dulce que otras IPA.

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