UN VIAJE A LA BÉLGICA LUPULIZADA

Cierto, ya sabemos que aunque la cerveza belga suele caracterizarse por un marcado énfasis en las maltas, hoy en día el mercado y sus derroteros han llevado a muchas fábricas a elaborar personales versiones del estilo IPA.

Pero hoy no queremos surcar el camino de los gurús de tanto “hop-head” de nueva cosecha. Hoy queremos llevaros al pueblo de Watou, que seguro que os suena. Este pequeño pueblo destaca por la calidad de su agua, y allí se elaboran todas las delicias de Sint Bernardus y de Van Eecke (las Het Kapittel) usando esta materia como principal ingrediente. Pero hay otro punto interesante por el que destaca esta villa, y es por estar situada en el municipio de Poperinge, ciudad belga mundialmente conocida por su producción de lúpulo. Y desde allí os traemos la Hommelbier, una cerveza ambarina y algo turbia que debe su nombre a la propia planta del lúpulo en un dialecto local del flamenco.

En la Hommelbier se mezclan aromas a malta con perfume de flores y hierbas típico del lúpulo Hallertau. Su gusto es amargo, pero la combinación de tres tipos de lúpulo y una segunda fermentación le quitan agresividad, aunque sin restarle nada de carácter. Os presentamos esta ale belga, de refermentación en botella, con buen cuerpo y regusto amargo de 7,5 grados de alcohol. Bienvenidos a la Bélgica lupulizada!

seguimos bebiendo boca abajo… COOPERS STOUT!

Aprovechamos el túnel que excavó Cotoya para ir a recolectar lúpulo para su Antípodas, y nos vamos a la gran isla a probar cervezas. Hace calor en el verano austral, hay desiertos infinitos, pero no todo es lager fría e insípida.

Seguro que los americanos hermanos Foster se ríen de ese comentario, pero en Australia se hacen grandes ales, de influencia inglesa, como todo. La Coopers nació hace 30 con la idea de hacer ales y stouts maduradas en botella, en contra de la corriente imperante por aquel entonces. Hoy en día es la tercera cervecera del país, creando recetas muy influidas por la malta de cebada mecida y aromatizada por la brisa marina, el empleo de lúpulos de la zona y algo de azúcar de caña. Lo peculiar de esta fábrica, antes de embotellar centrifugan la cerveza, para después añadirle otra parte de cerveza sin centrifugar en fermentación para facilitar la refermentación en botella.

Así llegamos a esta Best Extra Stout, una cerveza negra, no demasiado espesa y con restos de levadura. Maltas tostadas y chocolate negro destacan sobre notas a licor y lúpulo en nariz, comienza suave, semidulce, con notas a chocolate, vainilla y frutos secos. Después, caramelo, nuez moscada, cacao negro y café, finalizando en amargo con un regusto seco y largo. Sus 6 grados y medio también quieren relucir, pero de una manera muy sutil, muy disimulada. Desde ya, este tesoro Aussie en vivalabirra!

COTOYA ANTÍPODAS, la IPA asturiana que se bebe boca abajo!

Qué ganitas había ya de probar una nueva creación del gran Diego Rodríguez, cuerpo y alma de la Cerveza Cotoya. En este caso nos adentramos en el afilado mundo de las IPAs, siguiendo la interesante tendencia de las monovarietales, apostando por una de las novedades en esto del lúpulo, Waimea. A ver qué monstruo de aroma neozelandés se ha engendrado en la micro de Santo Adriano…

No queremos adelantaros demasiado, de hecho queremos descubrir esta cerveza a la vez que vosotros, por lo que vamos a esperar a degustarla este mismo lunes. Como apunte podemos hablar de este lúpulo creado en 2012, descendiente directo del Pacific Jade, que mantiene a partes iguales sus capacidades aromáticas y de amargor. Toda cerveza que incluye Waimea en su receta presenta notas intensas y profundas a cítricos y a pino. Así que tras esta singular etiqueta encontraremos una IPA agresiva, de aroma complejo y carbonatación bien viva, con notas herbales, cítricas, florales y resinosas, seguramente combinadas con aportaciones generosas de caramelo, cereales y algo tostadas de su malta.
Pero, ¿quién sabe? Eso es lo bueno, la aventura del descubrimiento!!

VIVA AUSTRIA, «CABRONES» (o doppelbock, como se prefiera)!

doppelbock dunkel de eggenbergAsí empezamos el 2014, con garra, con fuerza, y con todos aquello sustantivos que acumulaba José Luis Moreno en sus presentaciones. Presentando una doppelbock gestada en las entrañas del castillo de Eggenberg, la cervecera familiar más antigua de Austria.

Se dice que lleva fabricándose cerveza en este castillo desde el S X, desde el XVII con fines comerciales, así que siglos de tradición os contemplan. Además, como carta de presentación, que conste que gracias a ellos no desapareció una de las recetas más míticas de la lager fuertes mundiales, La Samichlaus (elaborada originalmente en Suiza). Desde hoy, otra doppelbock (de ahí lo de cabrones en el titular, y esos dos machos cabríos que coronan la botella en cuestión), una versión tostada que cumple con todos los requisitos de una grande en su género: color oscuro y turbio, gran presencia de malta con aromas a levadura y caramelo y presencia alcohólica. En el paladar, malta caramelo de nuevo, con reminiscencias a pasas y cacao y final con un leve toque amargo de lúpulo. Una nueva cerveza a añadir a nuestra colección de lagers fuertes de tradición alemana

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